¿De dónde viene todo?
Hay empresas que nacen de una oportunidad de mercado y otras de una frustración profunda. Esta es la historia de cómo las ganas de arreglar una industria rota dieron lugar a una solución tecnológica increíble.
1. Un sistema roto (El detonante)
Para cualquiera que monte en bici, la pregunta del millón es: ¿Cómo sabes cuándo necesita mantenimiento? Esa incertidumbre era la base del problema.
- Falta de transparencia: Luis, el fundador, vio cómo talleres vendían tallas incorrectas solo por la comisión o mantenían una comunicación confusa a propósito para que el cliente pagara sin entender.
- Resultados: Desconfianza, reparaciones de mala calidad y ciclistas frustrados que a veces abandonaban el deporte.
- Decisión: Luis decidió que «se acabó este sistema». O abandonaba el sector o lo arreglaba desde cero.
2. Del garaje a la IA
La solución no era abrir otro taller más, sino reinventar la relación entre ciclista, bici y mecánico.
- Evolución: La competencia obligó a Luis a evolucionar. En una cena con su cofundador Iván, surgió la idea clave: unir mecánica y tecnología.
- La Idea Central: En lugar de adivinar, usar los datos que el ciclista ya genera (Strava, Garmin) para predecir el desgaste real de cada componente (analizando distancia, desnivel, potencia, etc.).
3. El ecosistema Ride On
Para conectar los dos extremos de la cadena, crearon dos productos:
- Para el ciclista (App Garage): Es como un «mecánico en el bolsillo». Analiza el uso real y avisa proactivamente antes de que algo se rompa, basándose en datos, no en suposiciones.
- Para el taller (Workshop+): Software de gestión que digitaliza la agenda, automatiza la comunicación por WhatsApp y crea un historial clínico de cada bicicleta.
- Lema: «Eficiencia para el taller. Tranquilidad para el ciclista».
4. Conectando Puntos
La innovación real es cómo se conectan ambas partes para crear un modelo de confianza:
- Cambio de paradigma: Se pasa del mantenimiento «a ojo» y reactivo (cuando ya está roto), a un modelo predictivo y proactivo.
- El flujo: El ciclista recibe una alerta, pide cita desde la app, y el mecánico ya sabe qué le pasa a la bici antes de recibirla gracias a la IA.
Cierre
Con más de 60.000 suscriptores, han demostrado que la comunidad valora el conocimiento y la transparencia. El video concluye con una reflexión: ¿Podría este modelo de datos y transparencia aplicarse a otras industrias como talleres de coches o médicos?


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